Seguramente has escuchado alguna vez la famosa historia del águila que, al llegar a los 40 años, debe retirarse a una montaña para arrancarse las uñas y el pico para poder renacer. Es una historia poderosa, casi mágica… pero hoy quiero contarte la verdad: no es real. Las águilas no hacen eso, y lo más importante es que nosotros tampoco deberíamos. En el episodio de hoy, vamos a desmitificar este relato para entender que el cambio no tiene por qué ser un proceso de autodestrucción

Comments are closed.